Servicios turísticos sustentables y amigables con el medio ambiente, guías cuyas actividades sean certificadas por Unesco, integración de los actores usando nuevas tecnologías, y un amplio respeto por las comunidades, forman parte del modelo de comercialización que hoy se está trabajando a través de una Hoja de Ruta que pretende poner en valor la marca Qhapaq Ñan.

El Programa Mesoregional, Turismo en el Desierto de Atacama en la Ruta del Qhapaq Ñan busca consolidar en el mediano y largo plazo el ancestral Camino del Inca y sus atractivos aledaños como un destino turístico consolidado, convirtiéndolo así en una marca internacional, y de paso  en un sustento económico para las comunidades indígenas y habitantes del altiplano andino de la zona el norte del país. “Para esto es necesario que se aborde con una mirada estratégica, y se garantice una red de servicios de alta calidad considerando la articulación con otros países, siendo quizás uno de los proyectos patrimoniales y turístico más importantes de América latina” señala Víctor Illanes, gerente del programa.

La ruta del Qhapaq Ñan en Chile abarca cuatro regiones, Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama; por lo que esta gran cobertura daría las posibilidades económicas de proyectar una fuente de ingreso complementario significativo y estable a los actores, ya sea comunidades, operadores turísticos, comerciantes, artesanos, inclusive para algunas empresas del rubro hotelero de las capitales regionales que se involucren en el proyecto Qhapaq Ñan, poniendo especial atención en generar alianzas con las tour operadores y comunidades indígenas y así posibilitar acciones que aporten a la protección del patrimonio local, la permanencia de la cultura y tradición de los pueblos andinos.

Como proyecto turístico busca ser un referente de calidad internacional, y que atraiga a los turistas, respetuosos del que hacer y tradiciones locales y que buscan principalmente realizar actividades vinculadas al turismo de intereses especiales. Por esto, tiene el desafío de generar innovación y rentabilidad con altos estándares reconocidos internacionalmente como los del  ya mencionado Turismo Inteligente, concepto que cada día gana más espacio en aquellos países donde el turismo es una actividad económica consolidada. Es por eso  que el Consejo Directivo del programa Meso Regional Turismo en el Desierto en la ruta  Qhapaq Ñan, a cargo de desarrollar este proyecto, trabaja en el diseño de una Hoja de Ruta que pretende focalizar sus acciones en ocho ejes claves o estratégicos que permitirán posicionar esta nueva marca en el escenario internacional.

Entre esos ejes destacan la puesta en valor de  sitios arqueológicos y otros patrimonial(1),  el desarrollo de productos de calidad exportable como el turismo comunitario, deporte aventura y de naturaleza(2); el desarrollo de poblados eco-sustentables a través de la puesta en marcha de un programa que contemple el uso de energías renovables como paneles solares, eólica, transportes ecológicos, manejo y reciclaje de residuos, entre otros aspectos(3); Fortalecimiento del Capital Humano a través de la realización de cursos(4); Creación de centros de interpretación que tengan como misión dar conocer la historia del Qhapaq Ñan y asesorar a las comunidades en la puesta en marcha de la administración de los sitios(5). Estos centros si bien debieran estar bajo la tutela de del Consejo de Monumentos Nacionales, en una primera etapa, luego a medida que las comunidades adquieran las capacidades serán ellas quieren se hagan cargo de la administración permanente de los sitios arqueológicos y de los centros que están en su territorio. La Creación de Redes de Comunidades y Empresarios entre regiones y países lo cual implica un gran desafío de fijar estándares de calidad (6) “Para ello será necesario  establecer estándares de servicios comercialización, atención al cliente, operación y administración por parte de todos las personas interesadas en tener una participación activa y formar dentro del proyecto” argumenta Víctor Illanes.

Otra de las ambiciones del Consejo Qhapaq Ñan es que se realice un proceso de capacitación de guías turísticos locales, los que podrían obtener una certificación  por parte de la UNESCO,  principalmente sobre las actividades que realicen dentro de los sitios arqueológicos declarado como Patrimonio de la Humanidad. Para ello se propone que sean jóvenes pertenecientes a las comunidades  indígenas del sector, ya que solo así se puede garantizar la permanencia de estas personas en la zona, y también el traspaso de la cultura ancestral entre las generaciones locales, los cuales sin duda tendrán adicionalmente el desafío de capacitarse en el idioma Inglés.

“Otros dos proyectos que tienen gran relevancia para el éxito del programa en su ejecución es consolidar una Gestión Integrada de Destino (7), lo cual implica contar con una gobernanza que sea capaz de planificar, coordinar, ejecutar y retroalimentar todas las acciones y proyectos que se han definido en el Diseño de la Hoja de Ruta.

Finalmente al inicio de la puesta en marcha del programa, será indispensable hacer un Coaching en metodologías de la comunicación (8) para que los diferentes actores logren ser efectivos y empáticos en los diálogos y compromisos que asumirán para el gran proceso de trabajo en equipo de grupo de personas con formaciones y distintas experiencias de vida pero con una sola visión de lograr el éxito del programa Qhapaq Ñan” explica Victor Illanes

No hemos perdidos nuestras tradiciones

“Mi comunidad siempre se ha dedicado a la agricultura.  No está tan intervenida; no hemos perdidos nuestras tradiciones.  Para nosotros es valioso vivir cerca del Pukara y el Qhapaq Ñan ya que es un patrimonio que debemos de cuidar y proteger-  señala Hernando Ferrer, presidente de la comunidad atacameña Lasana-  Yo llevo dos semanas en la dirigencia y tengo una gran responsabilidad con mi gente que me escogió para que los represente, todo lo que estoy haciendo va en beneficio de mi comunidad, por lo que el programa Qhapaq Ñan, en que estamos participando, podría ser una gran oportunidad para reinventarnos en el turismo y así lograr otras instancias de beneficios para que nuestra gente se puede sustentar en el tiempo y siga viviendo en la comunidad” Finaliza el dirigente de la comunidad.

Son cuatro regiones las que están consideradas en la Ruta del Qhaapaq Ñan según la declaración de Patrimonio de la Humanidad de UNESCO. Entre ellas se pueden mencionar Socoroma en Arica y Parinacota, Pica y parte de Pozo Almonte destacando Pintados en Tarapacá, Lasana y otras localidades de la zona de San Pedro de Atacama, en ñla región de Antofagasta, y Diego de Almagro, así como también Inca de Oro en la región de Atacama. Todos están en un proceso de encadenamiento turístico con el objetivo de que sea la marca Qhapaq Ñan la que en el concierto internacional permita vender el desierto de Atacama con todos sus atractivos ya sea naturales, humanos y patrimoniales.

Fuente: DiarioElPulso

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